El año 2024 llega a su fin, y reflexionamos sobre las bendiciones que el Señor nos ha concedido. En este mensaje de fin de año, el Presidente de la CG, Hermano Eli Tenorio, destaca experiencias de todo el mundo y las bendiciones que Dios nos ha otorgado a lo largo del año y de este período.
Entremos al nuevo año con corazones más cercanos a Dios y un compromiso renovado con Él. Que el Señor sea una realidad en nuestras vidas todos los días en el 2025. Amén.
Hoy termina otro año de tu vida….
¿Cómo puedes considerarlo al echar una mirada retrospectiva?
¿Has hecho progresos en la vida espiritual?
¿Has crecido en fe?
¿Has crucificado el yo con sus afectos y concupiscencias?
¿Tienes mayor interés en el estudio de la Palabra de Dios?
¿Has obtenido victorias decisivas sobre tus propios sentimientos y carácter díscolo, o, cuál ha sido el registro de tu vida durante el año que acaba de pasar a la eternidad para nunca más volver?
Al entrar en un nuevo año, hazlo con la ferviente resolución de dirigirte hacia adelante y hacia arriba.
Sea tu vida más elevada y más exaltada de lo que jamás ha sido.
Proponte no buscar tu propio interés y placer, sino hacer progresar la causa de tu Redentor.
No permanezcas en una posición donde necesites ayuda, donde otros tengan que guardarte para conservarte en el camino estrecho.
Puedes ser fuerte para ejercer en otros una influencia santificadora.
Puedes hallarte donde el interés de tu alma se despierte para hacer bien a otros, para consolar a los entristecidos, fortalecer a los débiles, y dar tu testimonio por Cristo siempre que se presente la oportunidad.
Ten por objetivo honrar a Dios en todo, siempre y por doquiera vayas.
Pon tu amor a Cristo en todo.
Sé cabal en cuanto emprendas.
Es evidente que no has experimentado el poder salvador de Dios como es tu privilegio hacerlo, porque no has hecho del deseo de glorificar a Cristo el gran blanco de tu vida.
Es tiempo de aferrarnos a Jesús…
Que a partir de hoy, sea para gloria de Dios cada resolución que tomes y cada trabajo que emprendas, cada placer que disfrutes.
Sea éste el lenguaje de tu corazón:
Yo soy tuyo, oh Dios,
para vivir por ti,
trabajar para ti
y sufrir por ti.
❤️